Hoy me pregunto acerca del destino.
Destino
Destino
Tanto se utiliza esta palabra y ahora que la tengo frente a mi, simplemente no logro describirla; se supone que es un poder sobrenatural que un simple ser humano no puede eludir, aunque yo quisiera pensar que es un suceso de acciones elegidas por mi, que conducen a un determinado lugar.
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He ido a ver a Adivinas en algunas ocasiones y debo decir que nunca han acertado en lo que viene después en mi vida. Quizás solo el presente, a excepción de gente que conozco y que han anotado lo que ella logra "ver" y lo van tarjando a medida que se va cumpliendo.
Yo creo en las Adivinas; tienen un don... pero no sé por qué no les resulta conmigo.
La última vidente a quien fui a visitar, Madame xxxxxx, no fue hace mucho y era la primera vez que acudía a ella y sin que nadie me la recomendara, solamente para sacarme una curiosidad llevada principalmente por la obsesión de respuestas rápidas y precisas.
Recuerdo que golpeé la extraña puerta de su casa (parecía pertenecer a otro tiempo y lugar) y pronto me abrió ella, en compañía de un pequeño perrito yorkshire. Al acercarme a saludarla, pude advertir inmediatamente su fuerte hálito a cigarrillos y alcohol... El resto de la tarde, sólo la oí balbucear incoherencias de su vida, relatos que se enredaban entre si y que yo apenas podía entender, pues aquella mujer muy fea, de dientes amarillos y tuerta, estaba completamente ebria.
Quise llegar al final de este encuentro, aunque me pareció que de nada serviría más que para darle dinero para que se comprara otra botella (o 2 quizá) de alcohol, así es que con paciencia dejé que me mostrara las cartas de un mazo extraño y antiguo, como de los años 50 por sus dibujos y la vestimenta de sus personajes, raídos por el tiempo y desplegándose sobre un mantel navideño sucio y descolorido.
Pasada una media hora, había terminado la sesión y yo le hice la última pregunta: "¿dónde estaré en el futuro?", a lo que ella respondió algo que no puedo escribir acá, pues no quisiera verla escrita ahora, pero que representa muchas cosas... Ella nombró aquél lugar como teniendo un acceso de lucidez (o de un estado de trance que le permite viajar por otras dimensiones), pero que sonó para mi como una respuesta tan personal, tan asertiva como también llena de interrogantes por la sorpresa y extraña aparición, irrumpiendo en mi vida actual...
Luego de eso, miré a Madame: nuevamente regresaba a su ebriedad. Le di el dinero y me marché de su casa, desconcertada por aquella palabra, sólo una palabra que abarcaba muchas cosas y que no entiendo cómo se le vino a la mente si yo la tenía guardada en el patio de atrás...
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